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Instrumental quirúrgico
Se llama instrumental quirúrgico al conjunto de objetos que utiliza directamente el cirujano y sus ayudantes para efectuar la intervención, asi como la instrumentadora.
El instrumental quirúrgico debe ser de acero inoxidable, o de una aleación de metales con la que se consiga un material resistente e inoxidable. Podríamos asegurar que el 75% de los instrumentos quirúrgicos que se utilizan hoy en día son de acero inoxidable, material ideal por reunir, además, las siguientes cualidades:

  • Es resistente a la oxidación
  • Permite fabricar instrumentos de punta fina.
  • Se puede afilar.
  • Es un material resistente.

Los instrumentos quirúrgicos deben ser limpiados con agua y sumergidos en soluciones detergentes con o sin enzimas, inmediatamente después de los procedimientos quirúrgicos; siguiendo las instrucciones del fabricante, porque hay instrumentos neumáticos que no pueden ser sumergidos

Procedimiento

Para realizar el tratamiento mecánico  al instrumental siga el protocolo de centrales de esterilización.

En una bandeja de plástico sumerja el instrumento abierto y con las puntas mirando hacia arriba, en solución de DETERGENTE LUBRICANTE CON O SIN ENZIMAS PROASEPSIS, una parte en cuatro de agua.
Déjelo de cuatro a ocho minutos sumergido
Enjuáguelo bien y séquelo
Colóquelos en las envolvederas
Inicie el proceso de esterilización

Importante

Recuerde seguir estrictamente el protocolo cuando el instrumental haya sido utilizado en cirugía contaminada, a fin de desnaturalizar los microorganismos patógenos de estos antes de iniciar el procedimiento de limpieza y cuidado.

Despues de la cirugía

Remojar con un detergente enzimático
Realizar el lavado de instrumental observando las normas de bioseguridad
Secado de instrumental
Preparar el instrumental, observando separar instrumentos pesados de los delicados
Procesar todo el instrumental utilizado para su respectiva esterilización compatible
Almacenamiento de instrumento

Fases de limpieza

Aclarar con agua todo el material y sumergirlo en la solución con el detergente para facilitar la emulsión de las partículas de grasa. Se  consigue una mayor dispersión del detergente si el aclarado se realiza con abundante agua. Es necesario que el detergente acceda a todos los rincones del material (si es preciso se utilizan jeringas o pistolas a presión con la solución jabonosa).
Friccionar mediante cepillos, esponjas o torundas (según la naturaleza del material) para desprender toda la suciedad.
Enjuagar con agua abundante para conseguir el arrastre de todas las partículas desprendidas.
Secar meticulosamente todo el material. Si éste permanece húmedo se favorece el desarrollo de microorganismos.
Guardar el material en lugar y forma adecuada para prevenir que se contamine durante el almacenamiento.

Factores que influyen en el resultado final de la limpieza

el tipo de detergente
la concentración del detergente
el tiempo de actuación o contacto del detergente con el material
la temperatura
la acción mecánica

La eficacia de los detergentes disminuye en aguas duras debido a la formación de sales insolubles con los iones de calcio o magnesio.
Para evitar la corrosión del instrumental quirúrgico se recomienda la utilización de agua destilada o desmineralizada durante su proceso de limpieza o como mí¬nimo en el último aclarado.
La sangre y la solución salina constituyen la causa más común de deterioro del acero inoxidable. La exposición prolongada a estas dos sustancias puede originar corrosión y acabar estropeando el instrumental. No debe utilizarse suero fisiológico para limpiar y/o aclarar el instrumental de acero inoxidable.
También debe controlarse la temperatura del agua, que no ha de ser excesivamente elevada (entre 20ºC y 45ºC) para evitar la coagulación de la albúmina y facilitar su eliminación.
Los detergentes deben diluirse correctamente según las indicaciones de cada fabricante.

En la limpieza no está indicado el uso de detergentes desinfectantes, pues se inactivan fácilmente en presencia de materia orgánica, reduciendo poco la carga microbiana y proporcionando una falsa seguridad a las personas que los utilizan. Para el lavado del instrumental quirúrgico se recomiendan los detergentes alcalinos y para el material muy sucio, de difícil accesibilidad y/o con gran cantidad de materia orgánica, los detergentes enzimáticos.

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